 | Este texto es, como se nos dice en el epílogo, “una invitación a reconciliarse con el término misión, término encargado de una simbología no siempre tan armónica como nos gustaría. Término que, en diferentes momentos y modos ha creado ecos contradictorios en la historia de los pueblos." Es un libro que conjuga la lectura de signos de los tiempos, con desafíos asumidos eclesial y espiritualmente, y también con el humilde coraje teológico que encara culturas y religiones de hoy. Su libro ofrece un mapa (para la reflexión y la misión en América y en el mundo) a fin de regenerar caminos y abrir senderos inéditos.
El autor hace un aporte radical: la misión cristiana está inscrita en la creación divina y en la humanización. Su reflexión interdisciplinaria es significativa para diversos tipos de personas: agentes de cambio social, educadores, miembros de la iglesia, académicos. |